Nada es imposible

Mi primer vuelo, fue antes de cumplir un año con mis abuelos a Mallorca, y así se sucedieron todos los veranos de mi vida viajando a diferentes islas con ellos. A excepción de un único viaje que hice con mi madre a Paris. Después viajé sola, y visité el Reino Unido, Italia y Norte América. Quizás este pequeño resumen, o probablemente la primera frase tenga la culpa… mi gran ilusión siempre ha sido ser azafata de vuelo, bien lo saben en mi casa que siempre me han impedido hacer el curso de preparación que requiere, pero hace un par de meses mandé mi curriculum a un anuncio que encontré de una compañía aérea y me convocaron para la entrevista, a la cual, por mucho que me ilusionaba, estuve a punto de no ir porque no me había preparado nada (en cuanto a inglés porque era en ese idioma, ni físico, que no hubiese estado de más tener un poquito más de color), pero al final asistí. Y, sorprendentemente, entre muchísimas personas me seleccionaron. Cuando conocí la noticia lloré, lloré mucho, me sentía la persona más afortunada, feliz y triste a la vez…
1 Comentario(s)
RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack
Deja un comentario



¿Vas a ser azafata? que guay, así te podré pedir más almohadas para el viaje y podrías sacarme una fanta naranja “by the face” :p
Siempre me he preguntado que rollo se traen las azafatas con los pilotos… ummm…